






Este local situado en la calle conde de Xiquena, muy próximo al paseo de recoletos, donde se sitúan grandes firmas de ropa y de diseño.
La reforma consistió en dar un aire nuevo a una antigua relojería de barrio, en la que el espacio estaba completamente fragmentado y de cara al público solo existía una sola sala oscura y de dimensiones muy reducidas; Por lo tanto optamos por dar una visión mucho más amplia a los clientes y crear un espacio más relacionado con una sala de exposiciones o galería, donde el carácter era más visual, para que el cliente paseará por la tienda sin dar una sensación más clásica de negocio/tienda, se crearon espacios diáfanos y con tonos muy neutros para que las piezas de joyería expuestas fueran las protagonistas del espacio, con una iluminación sutil y elegante que crease ese ambiente acogedor y de trato más cercano con el cliente.
