
















Este proyecto se ubica en un lugar privilegiado de la provincia de Cáceres, en un pequeño pueblo de la Vera abrigado por la sierra de Gredos, donde los robledales, prados y gargantas de aguas cristalinas se convierten en sus protagonistas principales.
El objetivo de la rehabilitación de esta vivienda rural abandonada, ha sido convertirla en un espacio acogedor y habitable, respetando el uso de los materiales clásicos como la piedra y el adobe que le dotan de esta riqueza autóctona tan especial ; y contrastarla con el empleo de otros materiales que la hagan destacar como el acero, el blanco liso de las paredes de yeso, el uso del aparejo rústico o las baldosas de barro cocido, de esta manera permitiendo que convivan el mundo de la arquitectura rural con el mundo de la arquitectura moderna, sin olvidar el estudio de la iluminación que ha sido crucial en esta obra para que la riqueza de la piedra y el adobe sean los protagonistas de este proyecto.
En cuanto a la redistribución de las estancias ha permitido crear un espacio más fluido donde el salón, comedor y cocina están en contacto y no segregados; y para alcanzar más comodidad y confort al proyecto se le ha dotado a cada habitación un servicio independiente y una apertura al mundo exterior a través de terrazas y balcones donde el olivo y el naranjo junto a sus fuentes crean un entorno íntimo y natural.
